“Produce una inmensa tristeza pensar que la naturaleza habla mientras el género humano no la escucha” Víctor Hugo.
Introducción
El Ejido Álvaro Obregón está localizado en el municipio de Tapachula, al sureste de Chiapas. La población es de más de 6700 habitantes, con un clima cálido húmedo y lluvias intensas durante el verano. Los primeros pobladores de El Ejido Álvaro Obregón, relatan en relación a los efectos del cambio climático que la temperatura ha cambiado con el paso de los años, las temperaturas son cada vez más altas, lo que afecta el paisaje, disminuye el crecimiento de las plantas, no germinan las semillas, los animales que antes se veían en la región ya no rondan; mencionan también que los caudalosos ríos se quedaron en el pasado, ya que actualmente están convertidos en pequeños arroyos en cuyas aguas es imposible pescar debido a la contaminación. Sin embargo, este problema no es exclusivo de mi Ejido, en todo el mundo las comunidades están experimentando un lento crecimiento económico, desigualdades sociales y la degradación ambiental.
Frente a estos desafíos, en el 2015, 193 Estados Miembros de las Naciones Unidas, junto con un gran número de actores de la sociedad civil, el mundo académico y el sector privado, entablaron un proceso de negociación abierto, democrático y participativo que resulto en la proclamación de la Agenda 2030. Incluye 17 objetivos que se enfocan en diferentes áreas para el desarrollo sostenible, como la erradicación de la pobreza, la calidad educativa, la salud y el medio ambiente entre otras y a su vez incluyen 169 metas concretas en donde presentan una visión que busca lograr cambios profundos y significativos en la sociedad.
“La Agenda 2030 es una agenda transformadora, que pone a la igualdad y dignidad de las personas en el centro y llama a cambiar nuestro estilo de desarrollo, respetando el medio ambiente” (Organización de las Naciones Unidas [ONU], 2018, p.5).
Planteamiento del problema
Con el fin de contribuir a esta transformación se plantea el siguiente cuestionamiento: ¿Qué acciones producto de un consumo responsable contribuirán a disminuir el daño al medio ambiente?
Desarrollo
En efecto, estamos frente a un cambio de época, la opción de continuar con los mismos patrones de producción, de consumo de energía, de consumo de recursos naturales para satisfacer el insaciable consumo de todos los habitantes ya no es viable, lo que hace necesario transformar el modelo actual de desarrollo dominante en uno que nos lleve por la vía del desarrollo sostenible.
Por ello, nos enfocaremos en el objetivo de Desarrollo sostenible número 12, Producción y consumos responsables:
El objetivo del consumo y la producción sostenibles es hacer más y mejores cosas con menos recursos, incrementando las ganancias netas de bienestar de las actividades económicas mediante la reducción de la utilización de los recursos, la degradación y la contaminación durante todo el ciclo de vida, logrando al mismo tiempo una mejor calidad de vida (ONU, 2018, p.55).
El consumo y la producción sostenibles consiste en fomentar el uso eficiente de los recursos, la eficiencia energética, y la infraestructura, facilitar el acceso a los servicios básicos, empleos ecológicos y decentes y una mejor calidad de vida para todos.
Se trata entonces de contrarrestar el impacto ambiental que se genera producto de la producción y consumo de bienes y recursos, de utilizar mejor los recursos naturales y de promover estilos de vida sostenibles.
Cabe resaltar que en este sentido los avances que ha tenido México, están dirigidas en tres áreas: La primera son acciones encaminadas a capacitar a pequeñas y medianas industrias sobre el tema de la eficiencia de recursos en el marco de la producción y el consumo sustentable y la mitigación del cambio climático con un enfoque en el uso eficiente y aprovechamiento de materiales, la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos naturales (SEMARNAT) en colaboración con la Cooperación Alemana en Desarrollo sostenible son los encargados de brindar estas capacitaciones (SEMARNAT, 2021). La segunda acción, propuesta por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Arroyo-Currás, 2020), en colaboración con la Secretaría de Economía y la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales del gobierno mexicano, es la Hoja de Ruta “Rumbo a Estilos de Vida Sostenibles” que permite articular acciones que motiven a los representantes de los sectores público, privado, social y académico a convertirse en agentes de cambio para aspirar a un México que viva y se desarrolle bajo patrones de producción, hábitos de consumo y estilos de vida alineados con los principios de la sustentabilidad. Y la tercera acción a cargo de la Alianza del Pacífico (2017), formada por México, Chile, Colombia y Perú, es “la implementación del etiquetado de los productos bajo criterios ambientales, sociales y económicos”, ya sea alimentos, bebidas, cosméticos, cuidado personal, limpieza, energía, electrónicos, papel, muebles y construcción.
Para lograr la producción y el consumo responsable, diversos sectores están involucrados, desde los gobiernos encargados de la formulación de las políticas, los empresarios, los científicos, los investigadores, medios de comunicación y todas las personas a través de un consumo responsable.
El objetivo es disminuir la utilización y degradación de los recursos naturales provocando la disminución de la contaminación ambiental para reducir el impacto en el cambio climático.
Como consumidores nos corresponde actuar con responsabilidad, en este sentido el consumo responsable consiste en asumir:
La actitud por parte de las personas consumidoras y usuarias que implica hacer un consumo consciente y crítico, que se demuestra, tanto a la hora de comprar un producto o contratar un servicio, como en el hogar, empleando eficientemente los recursos de los que se dispone. (Consumo responde, como se citó en Cruz, 2021, pp.117-118).
Es necesario dejar a un lado la idea de que entre “más consumo, vivo mejor”, aquí la idea no es dejar de consumir, sino hacerlo de manera consciente, se dará prioridad entonces a satisfacer las necesidades sin caer en el consumo excesivo. En este sentido las acciones estarán encaminadas al consumo consciente, donde sé dé prioridad al uso de productos con menor daño ecológico durante su producción, aquellos que sus residuos no resulten tóxicos para el medio ambiente y que además no atenten contra la salud.
Asumir esta actitud cambiará la forma de consumo de bienes y servicios, tendrá un impacto en la oferta y la demanda, directamente en el consumo de bienes de menor impacto ambiental.
Propuestas de Solución
Con el fin de contribuir a disminuir las fuentes que provocan el cambio climático y asumir un consumo responsable, las propuestas son las siguientes:
1. Profundizar los conocimientos sobre los efectos del cambio climático en todos los niveles educativos para adquirir mayor consciencia y asumir un consumo responsable.
2. Concientizar a la comunidad sobre el uso responsable del agua, la energía, la conservación y preservación de los recursos naturales.
3. Utilizar patios para siembra de huertos y viveros familiares y escolares, con el fin de disminuir los daños al medio ambiente de las tierras dedicadas a grandes extensiones de cultivos.
4. Desarrollar proyectos transversales escolares y comunitarios sobre educación alimentaria, reducción de desperdicios de alimentos, manejo de residuos y cuidado de la salud.
5. Recolectar residuos orgánicos para producir composta para usar como fertilizantes orgánicos y disminuir los riesgos a la salud provocados por los fertilizantes y plaguicidas comerciales.
6. Fomentar la educación financiera para hacer uso de los recursos económicos de manera responsable y cambiar hábitos de consumo.
7. Ubicar los centros de acopio de PET, cartón y metales y darlos a conocer.
8. Reciclar los desechos y clasificar la basura.
9. Restauración del parque ecológico de El Ejido para promover la educación ambiental.
Conclusiones
Para disminuir los efectos ocasionados por el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación del planeta, es de vital importancia actuar con resiliencia: participar de manera individual, ser consumidores informados, conscientes, de nuestras acciones y actuar en consecuencia para aminorar el consumo excesivo e innecesario, esto permitirá generar menos residuos. Por otro lado participar de manera colectiva, en acciones que promuevan el cuidado y la preservación del medio ambiente. Estas acciones disminuirán los impactos de los fenómenos antes expuestos, y aumentará nuestra capacidad de adaptación. Por un planeta más limpio para las generaciones presentes y futuras.
Alumna: Alejandra Daniel Pinto Gordillo
Docente: Ing. Magdalena Elizabeth Jiménez Aguilar
Referencias citadas y consultadas.
Alianza del Pacífico.(2017). Guía de etiquetas para un consumo sustentable. Proyecto Integración Regional para el Fomento a la Producción y Consumo Sostenible (PyCS) en los Países de la Alianza del Pacífico. México: GIZ. Recuperado de:
https://dsiappsdev.semarnat.gob.mx/datos/portal/publicaciones/Guia_de_ Etiquetas_para_un_Consumo_Sustentable%20web.pdf
Arroyo-Currás, T., (2020). Rumbo a Estilos de Vida Sostenibles: Curso de Acción para el Desarrollo de un Consumo Responsable en México al 2030 (Informe Técnico). Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. México. Recuperado de:
https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/625280/Hoja_de_ruta_E VS.pdf
Cruz, B.O.(2021). Objetivo 12, Producción y consumo responsable. En E.F. Macgregor y N. González Martín (Eds), Emergencia sanitaria por COVID-19: Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible II. (pp. 116-129). México: UNAM. Recuperado de:
https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/14/6586/10.pdf Organización de las Naciones Unidas. (2018). La Agenda 2030 y los Objetivos de
Desarrollo Sostenible: una oportunidad para América Latina y el Caribe (LC/G.2681-P/Rev.3), Santiago de Chile. Recuperado en:
https://repositorio.cepal.org/server/api/core/bitstreams/cb30a4de-7d87-
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Secretaria de Medio Ambiente y Recursos naturales SEMARNAT. (2021). Guía introductoria de eficiencia de recursos y acción climática para PYMES. México: GIZ. Recuperado de:
https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/625279/Guia_de_eficie ncia_PYMES.pdf
Valenzuela, R.D.M. y Camarena, G.B.O. (2023). El consumo responsable y sustentable: conceptos y análisis desde el comportamiento del consumidor. Vértice Universitario. 25(94), 75. Recuperado de:
https://doi.org/10.36792/rvu.v25i94.75

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